Con Núñez nos
encontramos una tarde en la Biblioteca. Atrás, en una de las habitaciones que
dan al patio, se encontraban en pleno desarrollo algunos de los talleres.
Adelante, donde abundan historias, aventuras, poesías, cuentos y otras obras
plasmadas en libros, iniciamos una charla que tuvo como eje la problemática que
abarca este trabajo.
¿Qué
es para vos la inseguridad?
La inseguridad es una palabra que enuncia la falta
de igualdad de oportunidades, situaciones que desde hace años reproducen las
condiciones de pobreza en muchos sectores, y que algunos han venido cada vez
más asociando pobreza con situaciones vinculadas al delito, y eso no es así. De
alguna manera, inseguridad es la falta de trabajo, la falta de educación para
todos, la falta de condiciones de convivencia, de diálogo, de respeto y otras
cosas.
¿Cómo
analizas el manejo que los medios hacen de la inseguridad en un barrio como
Tablada?
Hace años que hay dos lugares, Tablada y Ludueña que
cuando se habla de ellos es para nombrar toda una serie de situaciones
vinculadas al delito, que realmente ocurren, no es que son inventos y que esto
no es producto de lo que acá pasa. El tema es que nunca se habla también de
todas las otras cosas que pasan cotidianamente y forman parte de la geografía
de estos barrios.
Es la realidad de un barrio que ha sufrido muchas
estigmatizaciones, muchas marcas. Esta zona de Tablada por ejemplo, ha sufrido
la expulsión de muchos de sus habitantes, sufre precarización, abandono. También
sufre como todos los barrios, fragmentaciones fuertes. Hay zonas que parecen
que son aquellas para los sectores más humildes y empobrecidos, y hay otras que
tienen que ver con los sectores de determinadas familias más integradas.
Hay también en el Barrio Tablada una disputa desde
hace unos cuantos años pero que se ha asentado hace cuatro o cinco años, que es
la disputa por el control de la droga y el narcotráfico. Muchas veces esto está
en plena relación y connivencia con sectores políticos, policiales.
Otra realidad que tiene el barrio es un temor que se
ha ido instalando a partir de los hechos concretos que ocurren y a partir de
esta construcción e la realidad que hacen los medios.
¿Por
qué crees que salvo en hechos relevantes, como el de Tognoli, por parte de los
medios no se busca investigar la complicidad policial y en cambio se va en
contra de los pequeños vendedores?
Es compleja esa respuesta, porque me parece que en
realidad yo diría que en el periodismo está el periodista y la empresa periodística.
Si yo tengo que hacer referencia a periodistas que investigan, como Hernán
Lascano, esta afirmación no sé si es así. Hace mucho que sigue realmente
determinadas cuestiones, el tema es cuántas veces se lo publican los medios
para cual él trabaja. Cuando otras veces se lo publican no sé si lo levantan
los otros canales o radios o si prefieren levantar otras noticias que tienen
que ver con el efecto más sensacional e inmediato, que por ahí levanta mucho
más que las investigaciones de Lascano, Del Frade o muchos que hacen un
periodismo serio. Por eso muchos medios no hablan de eso y sí lo hacen con algo
con mucho más efectismo como son la quema de los bunkes, que parece estar mucho
más de la mano con “mirá cómo buscamos mostrar algo de lo que rápidamente se va
a hablar, que también forma parte de una
política pública que no creo que conduzca a algo profundo y real sino más bien
a mostrar.
¿Crees
que el uso del lenguaje condiciona a la noticia y el impacto que va a tener
sobre la sociedad?
Me parece que el uso del lenguaje puede
condicionarlo, pero también junto con eso condicionan lo que ocurre las
acciones que sean operantes o inoperantes de las justicia y los distintos
sectores que están inmerso en ello. En realidad es parte de una trama compleja
y de una acción que requiere decisiones políticas, jurídicas, académicas,
periodísticas y ciudadanas, y una concepción de seguridad comunitaria fuerte
como para avanzar en su esclarecimiento y en la manera en la que pueda hacer
que se involucre cada vez más el mayor número de personas como para poder
llevar adelante una real política pública.
Bien la entrevista.
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