Ya
van dos veces que me pasa. No sé qué hacer, cómo manejarlo. Suena el teléfono,
atiendo y siempre del otro lado una señorita muy amable. Ella me pregunta si yo
le llevé un currículum y ante mi inminente respuesta afirmativa pasa a
comentarme de qué se trata la llamada. Sucedió así, dos veces en menos de una
semana con distintos posibles empleos. Uno en un call center y otro en una de
las multinacionales más importantes del país. Ambos trabajos ocupan el día
viernes las horas que tengo de cursado en el Postítulo de Periodismo.
La
respuesta es obvia, a pocos meses de terminar el cursado no voy a bajar los
brazos por un trabajo. Me apena que si pueda trabajar el resto de los días de
la semana y que sólo por tener ocupado el horario de los viernes de 18 a 22 no
pueda tomar el empleo. Vale destacar que tampoco estas empresas se manejan con
el futuro empleado con la amabilidad de amoldar ese detalle con el reemplazo en
otro horario u otros recursos. Así, la situación sigue complicada, esperando
algún trabajo que pueda amoldarse a mis mínimas exigencias.
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