Viví en el centro
de Rosario durante cuatro años desde que llegué de San Nicolás. Mucho ruido,
muchos autos, mucho ruido. El contrato del último alquiler estaba terminando y,
ante el inevitable aumento del precio, comenzamos a pensar en otro lugar.
Estábamos de acuerdo en buscar un lugar alejado de ese centro que nos había
dejado tantas historias pero que ya nos estaba atormentando.
Fue así que
encontramos una guarida nueva, una casita de pasillo en la zona de las calles
Ocampo y Sarmiento. Es nuestra nueva zona, roja para algunos, multicolores para
otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario